En la literatura, podemos encontrar una gran diversidad de textos, que varían en los estilos, al igual que en sus autores. Estos, a través de sus historias nos llevan a realidades, o más bien, mundos ficticios, que muchas veces son ajenos a nuestro entorno y que nunca creímos posibles. Pero hay obras literarias, de las que muchos no tenemos conocimiento, que nos presentan hechos reales, y una de estas es el Chilam Balam, que a continuación daremos a conocer con profundidad.

Lee: Diciembre 2012, la verdad, como sobrevivir y recibe un informe confidencial totalmente GRATIS!
Para poder tener una mejor comprensión del texto, es indispensable saber los objetivos, y además estar al tanto de los orígenes de la cultura maya, sus periodos y desarrollo, ya que estos se tratan con profundidad en la historia.
El objetivo fundamental de este trabajo es conocer profundamente las culturas que surgieron en nuestro continente, en especial la cultura maya, para así, poder valorar más las civilizaciones pre hispánicas que han dado origen a nuestra identidad como pueblo. Además, para reconocer que ellas también llegaron a ser tan desarrolladas e importantes como las culturas de Europa, que siempre son más valoradas que las de América.
Pretendemos interiorizarnos más en lo referente a la identidad histórica y cultural, de la civilización Maya, la cual surge aproximadamente en el siglo 1500 a.C en Mesoamérica, más específicamente en México, fronteras con Estados Unidos, Guatemala, Honduras y Nicaragua.
La historia de esta civilización se desarrolló a lo largo de 3000 años, los cuales se dividieron en tres periodos; el Pre clásico, Clásico y Post clásico. El pre clásico se desarrolló desde los años 1500 al 100 a.C. y se establecen en Guatemala, sur de Chiapas, norte de El Salvador y el noroeste de Honduras. Durante este tiempo, lo más destacable fue el desarrollo económico, que se basó en la agricultura, cerámica y comercio.
Luego comienza el periodo clásico, desde los años 100 al 900 d.C, en donde la cultura está situada en las tierras de Guatemala, Belice, el oeste de Honduras y las selvas de Tabasco, Campeche y Chiapas en México.
En este periodo el proceso cultural de los mayas alcanzó su máximo desarrollo, tanto en el campo social como en el tecnológico, político, religioso, económico, artístico, y también se alcanzaron grandes progresos en astronomía y aritmética, dando como resultado uno de sus mayores aportes, que fue el calendario maya. Por esto fue denominada la Época de Oro de los mayas. En su transcurso, algunas de las ciudades más destacadas fueron Uxmal, Kabah, Izamal, Cobá, Acanceh, Loltun, Chichén Itzá.
Luego los mayas, sufrieron una decadencia, de la cual no hay explicación concreta, pero sí, varias teorías, entre las que podemos encontrar, alguna epidemia, una conquista de pueblos bárbaros, y la más valida que es una guerra civil, que se debió a unas resultas campesinas contra la clase alta sacerdotal. Esto llevó a que se iniciara un nuevo periodo conocido como post clásico.
Este, se inicia en el 1000 d.C y finaliza aproximadamente en el 1600 d.C. Su desarrollo se lleva a cabo la península de Yucatán, que comprende los estados mexicanos de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. Uno de los acontecimientos más importantes fue la invasión del pueblo tolteca, que se estableció en Chichén Itzá, y que fue una gran influencia para los mayas, lo que se vio reflejado en el aumento de los rituales con sacrificios humanos, así como en el avance la guerra. Finalmente, nuevos enfrentamientos y problemas internos llevaron a la disolución del imperio maya, coincidiendo con la llegada de los españoles al Yucatán.
Durante estos periodos, lo que se mantuvo y tuvo un desarrollo, fue la sabiduría y la mitología, que se estaba ligada a la religión, que como dijimos anteriormente, fue influenciada por los toltecas. Principalmente hacían referencia al mundo de los poderes, que era el aspecto al que más veneraban.
Para ser más especificas, durante los periodos pre clásico y clásico se centraba en el culto a un gran número de dioses de las fuerzas de la naturaleza y a los cuerpos celestes. Algunas de sus deidades supremas eran: Kukulcán, dios de los vientos, la guerra, la muerte repentina y los sacrificios humanos; Chac, dios de la lluvia; Itzamná, dios de los cielos y el saber; Ixtab, diosa del suicidio, y Ah Puch, dios de la muerte.
Durante el periodo pos-clásico, las imágenes adquirieron personalidad física y el templo se jerarquizó.
Característico de los mayas era su total confianza en el control de los dioses respecto de determinadas unidades de tiempo y de todas las actividades del pueblo durante dichos periodos. El sumo sacerdote desempeñaba un papel fundamental; asimismo, los encargados de los cálculos calendáricos y de adivinación, los sacrificadores y los adivinos.
Uno de los rituales mayas más importantes era el juego de pelota, practicado en un recinto que se edificaba en la mayoría de los centros ceremoniales. Este juego reproducía el movimiento anual de los cuerpos celestes, en especial el Sol.
Tanta era la importancia de la religión que las ciudades mayas eran auténticos centros ceremoniales. Todas sus creencias mitológicas y su sabiduría, se veían reflejadas en su diario vivir, como en el ámbito de la agricultura, rituales, en los actos públicos y en el arte. En este último, podemos mencionar a la escritura maya, en donde desarrollaron un elaborado sistema de escritura jeroglífica, formada por unos 800 glifos de tipología pictográfica, que eran representaciones mediante dibujos, también estaban los de tipo logográfico, que eran representación de palabras mediante signos gráficos y por ultimo los de tipo fonético, que eran representaciones de sonidos. Estos signos fueron utilizados para transmitir ideas, objetos, seres o palabras. Los fines principales de esta escritura, que perduró hasta la llegada de los conquistadores españoles, eran, por una parte, el cálculo del paso del tiempo y su medida para plasmarlo en el calendario, y, por otra, la representación gráfica y la perpetuación de los nombres de los dioses. No obstante, inicialmente, la escritura también fue utilizada para que los sacerdotes registraran todos sus conocimientos y ordenaran sus mandatos.
Ellos, estaban a cargo de la confección y de la lectura pública de los códices, que eran escritos sagrados, que trataban los aspectos de la vida maya, pero centrándose básicamente en el carácter venerable. Algunos de estos textos se pueden conocer a través del Popol Vuh, que es uno de los más completos de la mitología maya. También deben considerarse los Libros de Chilam Balam, escritos en la época de la conquista. De este libro sagrado hay diferentes versiones; la más importante es la de Chumayel; que fue encontró en el siglo XIX, quizás, proviene de antiguos códices y tradición oral. De contenido religioso, destacan fragmentos relativos a mitos cosmogónicos; otros son rituales, los katunes, fórmulas simbólicas de iniciación; textos calendáricos e históricos sobre los principales grupos de Yucatán y la devastación causada por la conquista española. Todo esto se puede encontrar en el Libro de los libros del Chilam Balam, según el cual:
Los textos que comprende esta obra constituyen una de las secciones más importantes de la literatura indígena americana. Redactados después de la conquista, recogen todas las fases culturales por las que pasó el pueblo maya de Yucatán. Su material lo componen múltiples escritos religiosos, históricos, médicos, cronológicos, astrológicos, literarios, etcétera. Los religiosos e históricos provienen de los antiguos libros jeroglíficos y lo demás han sido registrados de fuente oral o proceden de impresos europeos.
Debido a esto, te invitamos, lector, a que descubras, por ti mismo, el maravilloso mundo que encierra el Chilam Balam, a sumergirte en la lectura de las vivencias de este pueblo tan importante, y sentirte parte de sucultura, y conocer como vivían antes de la llegada de los españoles.

Orígenes del Chilam Balam.
El libro de los libros del Chilam Balam es un texto que se ve relacionado con la mitología y la religión maya,que era, como dijimos en un comienzo, algo muy influyente en sus vidas. Para los mayas, los dioses escribían en el cosmos la historia y el porvenir del mundo, y gracias a su capacidadsensible lograron descifrar este lenguaje que usaban los dioses. Así, conocieron el poder de la palabra y laseducción de las texturas, y dejaron también su testimonio en la Tierra; a través de una escritura que esprofunda, mística, y está poblada de imágenes de fuerte carga simbólica.
La literatura estaba al servicio de la religión, pues la relación con la divinidad fue para los mayas prehispánicos el eje de la vida comunitaria. Así, al igual que la ciencia y otras disciplinas, el arte se concebíamás como una expresión de lo sagrado que como una forma de creación personal o colectiva. La escritura misma era sagrada, y sólo la conocían unos cuantos hombres, por lo general sacerdotes, a quienes les eran revelados los designios de los dioses y las leyes divinas que mantenían el orden cósmico.
Así, los libros fueron objeto de veneración. En aquel entonces, los textos sagrados se leían en los rituales yceremonias litúrgicas para que la comunidad fuera consciente del sentido de su existencia, tal como hoy sucede con los libros de otras religiones, como la judía o la católica. Además, eran anónimos. A nadie se le habría ocurrido firmar su obra, pues los autores no eran vistos como tales, sino como meros transmisores de la voluntad divina y de la herencia espiritual de su pueblo.
Los mayas crearon una escritura pictográfica de alto colorido y sumamente compleja, acaso la más desarrollada de la América precolombina, y la plasmaron principalmente en códices (libros de papel amate doblados en forma de biombo) a los que los mayas yucatecos llamaban anahte. De éstos, sólo sobreviven tres: el Dresdensis, el Peresianus y el Tro Cortesianus, conocidos también como códices de Dresde, París y Madrid, respectivamente, por ser las ciudades donde actualmente se encuentran; estos códices contienen, básicamente, información sobre los primeros conocimientos astronómicos y la invención del calendario. En cambio, hasta la fecha existen cientos de textos en piedra y en estuco, muchos de ellos sin descifrar.
Con la Conquista se perdió el conocimiento de la escritura maya; probablemente, lo que hoy conocemos como literatura maya habría desaparecido también de no haber sido por algunos nobles educados por frailes españoles, quienes se dieron a la tarea de preservar su historia, sus tradiciones y creencias religiosas escribiéndolas en su lengua materna, pero con el alfabeto latino. Esto sucedió en toda el área maya a lo largo del siglo XVI, cuando surgieron libros indígenas en las comunidades de Guatemala, Chiapas, Yucatán y Tabasco.
De esta vasta producción, pueden distinguirse dos tipos de libros: los que fueron escritos con fines legales, y los que se convirtieron en los nuevos libros sagrados. Los primeros sirvieron a los indígenas mayas como títulos de propiedad de las tierras heredadas por sus antepasados; en ellos se estableció el origen de los principales linajes y se narraron los acontecimientos más importantes de cada pueblo. No obstante, los autore sdesvirtuaron con frecuencia su propia historia, mezclándola con la de los hebreos, a fin de mostrar a las autoridades españolas que habían asimilado las enseñanzas de los frailes.
Pero, a pesar de que, al menos en apariencia, los mayas habían decidido convertirse al catolicismo, hubo otros textos nacidos de la necesidad de conservar la religión, las costumbres y la herencia mística pre-hispánicas; en ellos se recogieron los mitos cosmogónicos, buena parte de la tradición oral viva hasta entonces, y los principales acontecimientos del momento. Estos libros se leían en las ceremonias religiosas secretas de los mayas, prohibidas durante la Colonia y castigadas con pena de muerte para todos los participantes, ya que para los sacerdotes cristianos eran textos paganos. Por ello, fueron celosamente guardados por las principales familias de cada comunidad y heredados de padres a hijos. De estos se obtuvieron copias que pasaron a manos de los sacerdotes de otros pueblos nativos, que dio como resultado que al nombre chilam balam se le agregara el nombre del lugar donde había sido escrito, por ejemplo Chilam Balam de Tizimín. Al chilam balam que llegaba a un pueblo se le agregaba otro material dependiendo del juicio del curador y según los sucesos locales. Debido a que estos libros eran sagrados se cuidaban para conservarlos en la posterioridad, y por esto se fueron copiando y recopiando cuando llegaban a deteriorarse. Muchas veces las personas que copiaban estos textos cometían errores de lectura, ya que muchas veces el texto estaba demasiado gastado para leerlo correctamente o simplemente no entendían alguna palabra. Esto hizo que con el tiempo los libros se destruyeran materialmente y también que se perdiera el entendimiento que los curadores tenían de su cultura.
Pero muchos libros, aproximadamente 1.500.000 fueron quemados por los españoles, los cuales veían una amenaza para su propósito, ya que en esos textos los mayas hablaban de los primeros exploradores que habían llegado a sus tierras, que eran los vikingos, e incluso muchos otros pueblos. Todo esto amenazaba a los españoles ya que si se sabía esto, ellos perderían el derecho a la propiedad y no podrían reclamar como suyas estas tierras. Frente a esto, una de las teorías planteadas por investigadores, dice que muchísimos de los texto sque recogían miles de años de sabiduría maya antes de la llegada de los españoles, se encuentran escondidos en el Vaticano, para guardar la gran verdad que se nos oculta, y no alterar la historia ni la vida de la humanidad que ha sido dominada por el cristianismo.
Ésta fue la razón de que su existencia permaneciera oculta hasta el siglo XVII, cuando algunos de estos textos fueron hallados por destacados estudiosos de la cultura maya. Los más importantes y conocidos son el Popol Vuh de los Quichés; el Memorial de Sololá (conocido también bajo el título de Anales de los Cakchiqueles) y los libros del Chilam Balam de los mayas yucatecos, de los cuales el más conocido es el Chilam Balam de Chumayel.

Chilam Balam of Ixil que se encuentra en el Museo de Antropologia de Mexico
Explicación del Chilam Balam.
Chilam significa “el que es boca”; es decir, el que profetiza; los chilames eran los sacerdotes que interpretaban los libros antiguos para extraer de ellos profecías, el conocimiento de los hechos futuros. Para los mayas, elarte de profetizar era posible porque creían que el tiempo era una sucesión de ciclos cósmicos y que los acontecimientos, dependiendo de estos ciclos, podían repetirse. Así, a los chilames se les consideraba intérpretes de los mensajes de los dioses.
Balam significa “jaguar” o “brujo”, y es, en realidad, un nombre de familia. Se dice que Chilam Balam fue un taumaturgo, un sacerdote del pueblo de Maní que vivió poco antes de la Conquista y que tenía gran reputación como profeta. Cuentan que junto con otros sacerdotes, llamados Napuctun, Al Kauil Chel, Nahau Pech yNatzin Yubun Chan, predijo la llegada de una nueva religión; tras la Conquista, esto se interpretó como un aviso de la llegada de los españoles y del cristianismo.
Generalmente, las profecías se encuentran en los libros sagrados; de ahí derivó el llamarles genéricamente chilam balames. Cada poblado escribió su propio libro, por lo que existen chilam balames de numerosas poblaciones; entre ellas: Maní, Tizimín, Chumayel, Kahua, Ixil, Tekax, Nah y Tusik.
Diferentes textos del Chilam Balam.
Uno de los más importantes fue el Chilam Balam de Chumayel: Procede del pueblo de Chumayel, Yucatán. Fue propiedad del Sr. Obispo Crescencio Carrillo y Ancona. Pasó a la Biblioteca Cepeda en Mérida en 1915 de donde fue sustraído juntamente con otros manuscritos, antes de1918.
El Chilam Balam de Tizimín: Procede de la villa de Tizimín, Yucatán, y fue hallado allí a mediados del siglo XIX. El párroco de este lugarlo donó al Obispo Carrillo y Ancona en 1870, quien originalmente lo llamó Códice Anónimo. Hoy se encuentraen el Museo Nacional de Antropología (Ciudad de México), en donde se conserva juntamente con elde Ixil. La única traducción completa del Chilam Balam de Tizimín es obra de Maud Worcester Makemson, quien con el título de The Book of the Jaguar Priest la publicó en 1951.
El Chilam Balam de Kaua: Éste también fue de la colección del Obispo Carrillo y Ancona y formó parte del grupo de manuscritos que fue extraído de la Biblioteca Cepeda de Mérida, poco después de haber sido depositado en ella en 1915. No seconoce su actual paradero. Es tercero en importancia, el más voluminoso sin embargo, con 282 páginas; nunca ha sido totalmente traducido ni publicado. Sólo se le han sacado copias manuscritas o fotográficas y traducidas algunas de sus recetas médicas por Roys en 1931.
El Chilam Balam de Ixil: Pío Pérez, en su miscelánea de extractos de Libros de Chilam Balam conocida ahora como Códice Pérez, describe este documento y menciona que el lugar de su procedencia es el pueblo de Ixil. No se sabe cómo pasó a manos del Obispo Carrillo y Ancona. Estuvo incluido en el mismo legajo del Libro de Tizimín, se halla ahora separado de éste en la Biblioteca del Museo Nacional de Antropología en la ciudad de México. No hasido traducido, ni publicado, salvo en pocas copias fotostáticas y manuscritas. Contiene un recetario médico.
El Chilam Balam de Tekax: Es semejante al de Káua, pero mucho más corto, pues solamente contiene 36 páginas. Es calendárico y médico. Nunca ha sido traducido ni parcialmente. Formó parte de la Colección de William Gates. Se ignora cual es su paradero. Existen de él copias fotográficas en algunas bibliotecas.
El Chilam Balam de Nah: Procede de Teabo, Yucatán. Es también del mismo tipo de Káua, con 64 páginas e igualmente formó parte de la Colección de Gates. El material médico que contiene fue traducido por Ralph L. Roys al inglés y publicadoen 1931. Se ignora dónde para actualmente.
El Chilam Balam de Tusik: Fue descubierto en la aldea de Tusik, Quintana Roo, México, en 1936. Consiste en un cuaderno de sólo 29 hojas. Contiene algunos textos semejantes a los del Chilam Balam de Chumayel. Uno de éstos ha servido paracotejar la única copia de existía en el Chumay el del Lenguaje de Zuyua que se incluye en este libro. Posiblemente se encuentre aún en Tusik. Ha sido fotografiado, transcrito y traducido parcialmente, pero no publicado.
Códice Pérez: Por su importancia este manuscrito debería ocupar uno de los primeros lugares; es porque en sí mismo ni es copia hecha por indígenas mayas, ni lo es de un sólo libro, sino un conjunto de fragmentos de varios, principalmente de los Libros de Maní (ahora desaparecidos), Ixil y Káua, recopilado por D. Juan Pío Pérez alrededor del año de 1840. El nombre de Códice Pérez se lo asignó el Obispo Carrillo y Ancona en 1870. Fue compilado entre 1837 y el siguiente año. Juan Pío Pérez lo dividió en dos partes que se citan como Pérez I y Pérez II.
Los textos del Chilam Balam se ven directamente relacionados con el calendario maya, puesto que las profecías relataban hechos presentes y futuros, que estaban predestinados por el calendario, ya que para ellos el tiempo era algo cíclico, esto quiere decir que los hechos volvían a ocurrir de acuerdo a un determinado periodo de tiempo. Por eso es importante tener un conocimiento de cómo los mayas se manejaban con el tiempo.
Tags: Cultura maya